Los Suaves siguen en decadencia

Ha sido un agitado finde para Miño, un tranquilo pueblecito de la provincia de La Coruña. El viernes comenzó el agetreo con la primera concentración motera que atrajo a peña de distintos lugares. Las motos tomaron el pueblo y el olor a gasolina y rueda quemada se mezclaron con el olor del mar. Horas más tarde, una macrodiscoteka itinerante animó la noche a la gente que todavía quería más, no dejando descansar a los vecinos hasta las 8 de la mañana.


El sábado se presentaba más tranquilo. Incómodos `ruidos´ de las pruebas de sonido hacían eco en toda la playa pero no se veía tanta gente... todavía. Los conciertos se celebraban en la Praia Grande de Miño, detrás del campo de fútbol. A las 10 de la noche empezaron los teloneros (Riff-Raff). Se trataba de un grupo bastante decente que tocaba versiones de AC-DC. Cumplieron su cometido, calentaron el ambiente y consiguieron que el público se moviese y cantase. Un acierto por parte de la organización. A las 12 saltaron Los Suaves con unas 3000 personas de público (cifra más que aceptable). Ya les había visto más veces, y siempre Yosi tiene que hacer alguna de las suyas, pero esta vez se pasó. No se le entendía nada, repetía estrofas, se saltaba trozos de canciones, se le olvidaban las letras y nos daba las gracias al público por recordárselas... hasta ahí todo normal, ya sabemos que a estas alturas no podemos pedir más, pero es que la cosa sigue. Se subió a los "andamios" que sujetan los altavoces (que por cierto, los del lado derecho dejaron de funcionar durante buena parte del concierto) y le tuvieron que bajar entre 3 tíos porque casi se mata. Luego repitió escalada, pero esta vez lo hizo más peligroso, subiéndose a los soportes de la iluminación. No contento con tan lamentable espectáculo, después de quitarse la camiseta, tirar el micrófono y hacer eses en el escenario, otros tres tíos (incluido su hermano) tuvieron que sujetarle los pantalones para que no se los quitase. Hay que recordar que no es un concierto privado, sino que son la fiestas de un pueblo, donde van niños con sus padres y abuelos y no dieron ni buena imagen del rock, ni de la banda y para nada buen ejemplo a los más jóvenes. Soy fan de estos señores desde hace la tira de años, pero me avergüenza verlos de esta guisa. Yosi se ha convertido en un personaje esperpéntico y, si no sabe comportarse como un profesional, o por lo menos con cierta decencia, muy a nuestro pesar, le recomendamos que deje los escenarios por un tiempo. Tras Los Suaves y sus innumerables bises, saltaron al escenario los Trashnos (una banda local). Hacía tiempo que no les veía en directo y se han notado los cambios en su formación. Es una pena que después de haber organizado tantos "MIÑOROCK", trayendo a gente como Saratoga o Ankahara lo hayan dejado de hacer, pero la verdad es que el ayuntamiento cada vez se lo ponía más dificil a estos chavales. Animaron bien la noche hasta bien entrada la madrugada. Se notaba un desparpajo y colegueo especial. Ninguna pega para este grupo que se merece estar más arriba de donde está en la actualidad.


Esperemos que el año que viene esta especie de festival se repita, que crezca un poco más (pero no mucho que el pueblo estaba petadísimo) y que bajen el precio de las bebidas en las barras.


PD.- En los próximos días colgaremos una noticia dando información de los conciertos previstos durante el mes de agosto en la provincia de La Coruña. También subiremos alguna foto del concierto de Los Suaves. Feliz verano.