Todos contra el canon

Sabéis que desde Rockciando hacemos campaña en contra del canon y, por qué no decirlo, contra la SGAE (también conocidos como ladrones).

Hay un web que os recomiendo: http://www.todoscontraelcanon.es

Cuentan cosas muy interesantes para el que quiera estar un poco más informado. También están recogiendo firmas (llevan más de 400.000) y se agradecería que colaboráseis poniendo vuestro granito de arena. A ver si entre todos conseguimos algo.

Acústico en el Alquimista

Javi y Dani (cantante y guitarrista de Innuendo) estarán el jueves 29, a las 21 horas, presentando su acústico en El Alquimista. Versiones famosísimas y canciones propias se mezclaran en un espectáculo "a pelo", donde solo estarán ellos dos con una guitarra y un micro. Será un ocasión excepcional para poder disfrutar de la calidad musical de estos dos chicos.

Para el que no lo sepa, El alquimista es un bar muy acojedor en el céntrico barrio de tribunal. Los precios son muy económicos (para que os hagáis una idea, minis 3-4euros, tercios por 2euros, cañas a 1...) Está bien equipado, con dardos, futbolín, futbol televisado, juegos de mesa... además abre todos los días desde las 17.00 y sirven algo de comida bastante aceptable.

Bueno, lo dicho, que si no tenéis nada que hacer el jueves 30, pasaros por El Alquimista a disfrutar de buena música en directo. Y para quien esté preocupado por el precio, que deje de hacerlo, porque la entrada es gratuita (cosa que se agradece que estamos a finales de mes y la cosa está muy chunga)

Aquí os dejo la dirección exacta:
- C/ Apodaca 11, esquina con Larra (Detrás de Pachá)
Tribunal (lineas 1 y 10), Bilbao (lineas 1 y 4) y Alonso Martínez (lineas 4, 5 y10)

PRÓXIMAMENTE: LA CRÓNICA DEL CONCIERTO

Nuevos discos

Reincidentes y La Fuga, dos de mis grupos favoritos, van a sacar disco nuevo próximamente


Reincidentes: Están grabando en los estudios Alameda de Sevilla lo que será su disco numero 14 (sin tener en cuenta las recopilaciones publicadas por discos suicidas). Esto da un poco de miedo. Los sevillanos se han caracterizado por tener una carrera un tanto irregular. Han conseguido pese a todo ser un referente de la música punk-rock en España desde hace años, dando lo mejor de ellos mismos en un potente directo que les ha caracterizado siempre. Hace algunos años se tomaron un merecido y necesario descanso (duró algo más de un año) y sacaron un disco doble con 20 canciones. Volvían a poner el listón muy alto y dejaban uno de sus mejores trabajos de su carrera musical. Más adelante nos regalaron a los fans ese peculiar acústico pero después, dieron otro bajón considerable con El comercio del dolor que sufre un importante bajón creativo. Ahora viene nuevo disco. Confiemos en que sea uno de esos en que podamos escuchar algo nuevo. Reincidentes ha sido una gran banda, tiene canciones que forman parte de la banda sonora de nuestras vidas pero, si en este disco no pasan la prueba... tal vez sea el momento de decir adiós, juntarse con leño, héroes y platero y convertirse en leyenda.




La Fuga: Los de Reinosa nos van a sorprender con un disco en acústico que están grabando en Sonido XXI (Navarra). Saldrá a la venta en Septiembre y llevará como título Nubes y claros. También incluirá un DVD con un reportaje especial por el 10º cumpleaños de la banda, fotos, entrevistas... En la web nos adelantan que ya tienen grabados los siguientes temas: primavera del ´87, a golpes, buscando en la basura, naufragando (canción que sale en el dvd de negociando gasolina), trampas al sol, pa aqui pa alla, madrid, pa´ volar, en vela, nunca mais, abril y donde habita el olvido (de joaquin sabina). Me parece una selección acertada, aunque todavia faltan temas (espero que no se les olvide Por verte sonreir). Lo que no me gusta de este disco es el momento. Simplemente no me lo parece. Han sacado dos discos relativamente muy seguidos, el 5º de estudio (negociando gasolina) y el directo. Después de un disco en directo me parece poco acertado sacar algo que no sea totalmente nuevo. Seguramente no sea así, pero puede parecer que faltan ideas nuevas. Van a sacar un tercer disco con muy poco tiempo entre ellos, y esto, va a retrasar la salida del próximo, ¿o van a sacar 4 discos en 2 años? Personalmente, creo que deberían haber terminado la gira que están haciendo que no es tan larga como otras veces, grabar un disco totalmente nuevo y, después, sacar el acústico. Pero es solo una opinión. Aún así, será bien recibido por todos nosotros. Recordad que podremos verles por 18,5€ en la cubierta de Leganés el 7 de Octubre (Dickers irán de teloneros).

Entrevista Salida Nula


Llega el cuarto disco de SALIDA NULA –tercero de estudio-. Su título es “ESTO NO ES UN JUGUETE” y SERGIO (cantante y guitarrista), con quien nos reunimos mientras nos bañamos en cerveza, define con entereza su estilo como ‘Rebeld-Ska’.



¿Qué diferencias vamos a encontrar en “Esto no es un juguete” con respecto a los anteriores discos?

Creo que bastantes en cuanto a composición y temas, la verdad es que son mucho más serios. Ha habido una evolución musical y mental por parte del grupo que ha sido muy notable. Creo que se va a notar bastante la diferencia. Salida Nula es ahora un grupo mucho más maduro, ya no tenemos 20 años. Seguimos con la misma vitalidad para reivindicar y protestar, pero se nota un cambio, este es un disco mucho más maduro, de sonido más crudo y no tiene nada que ver con los otros dos en cuanto a rollo de temas, pero se nota perfectamente que esto es Salida Nula. La gente nos ha metido en el saco del Ska-Punk, nosotros hemos dicho en otras etapas: Ska-Reggae-Punk, pero ahora decimos Rebeld-Ska. Vamos, un Ska rebelde. No hacemos Punk, no hacemos Reggae, no hacemos Ska... pero juntamos todo a la vez y sale “Esto no es un juguete”.


Me ha dado la impresión de que las letras son más reivindicativas que de costumbre. ¿Tienes la misma opinión?

Sí, sí. En todos los temas nos metemos con alguien porque siempre nos metemos con todo el mundo, pero ahora está todo mucho más cuidado. Hay menos ‘fiestilla’ y los temas son más serios: Hablamos de la violencia machista, de la inmigración... Es todo muy reivindicativo pero, a la vez, serio y sin nada de cachondeo. Las cosas son así y queremos que la gente vea esas cosas.

Has decidido producir tú mismo el trabajo...

Me he tirado un poco a la piscina. Es la primera vez que lo hago. Me quedé con la copla de anteriores experiencias y, mejor que yo, no va a saber nadie cómo quiere Salida Nula que suene. Tuvimos otras ofertas pero hemos preferido hacerlo así.

Siempre habéis contado con muchas colaboraciones en los discos...

Sí, y en este CD hemos repetido, como siempre, con los Porretas, que siempre están con nosotros y son muy colegas; nunca faltan en los estudios, de pedo, ja, ja... También está David, el percusionista de El Bicho, Habeas Corpus se pasaron también, Ska-P, Le Punk, Boikot, los Doble Gota, los instrumentos de viento de Alameda Do Soulna, Jairo de La Vacazul y alguno más. Un huevo, la verdad es que hay mogollón de colaboraciones.

¿Alguna otra sorpresa?

Sí, claro que hay sorpresitas. Son dos versiones que metemos: La primera, la “Intro”, que la hemos titulado así pero que es una versión sobre un tema de la New York Ska Jazz Ensemble que se llama “Haitian fight song”. Y la sorpresita grande del cuarto trabajo es el “Nicaragua sandinista” de Kortatu, que está ahí con toda la peña de desfase que te cagas y es un cachondeo mental.

Habéis sacado el disco con vuestro propio sello discográfico, Anikílalo Rekords (si bien lo distribuye Coda). ¿Cómo tomasteis esta decisión?

Tras la experiencia con Desobediencia, que empezó a pasar un poquillo de los grupos, vimos el percal cuando sacamos “Kon warnición 04”, ya que no quisieron hacer reedición de los dos primeros discos, que se agotaron porque solo sacaron 2.000 copias. Nos hablaron de sacar un recopilatorio con el añadido de un par de temas que no tuviésemos en ningún disco, un videoclip y “el juego de la roca” de bolsillo. No nos parecía bien a nosotros. Desobediencia se quedó sólo con Salida Nula y nos dijeron que iban a apostar fuerte por nosotros; al final no hubo ni ‘promo’ ni ‘ná’. Salida Nula entonces decide autoproducirse y autoeditarse y comprar todos los ‘masters’ y todas las copias de “Kon warnición” que había en la calle al mes y medio de haberlo sacado, y ahora sólo se vende en los conciertos con vistas a que en octubre Anikilalo Rekords saque una reedición de los dos primeros discos.

¿El sello tiene previsto apoyar a otros grupos y sacar otras cosas?

Tiene idea de apoyar a otra gente, como Salida Nula, que ha tenido mala suerte y que lleva intentando ganarse la vida muchos años. En principio la idea es sacar cosas de rollo Ska, Reggae, Punk... Pero que luego se me ofrece El Koala, ¡pues lo saco, evidentemente! (risas), que también tengo que mirar por la empresa. Hemos puesto mucho dinero pero, bueno, tenemos el disco y esa es la mejor recompensa que puedes tener.

¿Por qué crees que la peña, sobre todo la gente que no os conozca, debería comprarse este disco?

Porque ahora mismo los chavalines están en una etapa, que todos hemos vivido, en la que están ‘mazo’ de confundidos. No saben quien es el Che, que es ser comunista, republicano.... o no captan todas las cosas que se ven día a día por la tele como la inmigración o los malos tratos. Es una forma de intentar decirles, sin que se lo tengan que estudiar en un libro de texto, cómo lo vemos nosotros. Es una forma de decir que seguimos jodidos como siempre y que hay que cambiarlo como sea, con música, pintura o con cualquier otro arte, y eso siempre va a ser bueno. En el tema “Anikílalo” (el que da nombre a la compañía discográfica) hacemos la comparación de los chavales de aquí, que matan con la ‘play-station’ y los niños de otros países, que se matan con balas porque les crían así desde pequeños y les obligan. Queremos reflejar cómo aquí matas en un juego y en otro lugar del mundo hay un niño que ya es un asesino. Nos interesa mucho el mensaje de las canciones. Y creo que la gente que sigue a Salida Nula se acabará comprando el disco, más que nada por los detalles que tiene en cuanto a maquetación y diseño.

El mes pasado publicamos la crónica de vuestra presentación en directo en Madrid. ¿Cómo se vivió desde arriba?

Conseguimos un sonido contundente y creo que a la peña le molaron bastante los temas nuevos. Estuvimos muy a gusto, nos lo pasamos muy bien y fue muy bonito.

¿Y como se os presenta la gira de verano?

Pues ya tenemos conciertos todos los ‘findes’: Córdoba, Valencia, Galicia, Extremadura... un huevo de sitios. También tocaremos en el Mediatic Festival... (La entrevista se hizo a primeros de mayo) ...que es una promoción muy buena para el disco.

Habéis remodelado la web. ¿Qué van a encontrar sus visitantes?

Es todo nuevo. Vamos a subir mogollón de fotos, los dos videoclips que tenemos, los tres primeros discos para bajarlos completamente y del último habrá unos temitas a medias. Hay también un foro en el que estamos metiendo mucha caña. Y saldrá ‘merchandising’. La página va a estar completita y, con el enlace a nuestra compañía, la peña se podrá comprar el CD por Internet.

¿Quieres decir algo para terminar?

Quisiera aclarar las comparaciones que nos siguen haciendo con Ska-P. Cualquier persona que venga a un concierto nuestro va a ver que no somos como Ska-P. Tenemos influencias, pero nada más. Metemos rollo Kortatu, rollo Leño, rollo Ska-P... Ya tenemos una carrera como Salida Nula, no pueden seguir diciendo que nos parecemos. Hasta que no eres muy conocido y muy famoso, eres igual que alguien... ¡y no!

¿Ha quedado claro, amigos? “Esto no es un juguete”, es una gran banda llamada Salida Nula.Esto no es un juguete (Anikílalo / Coda)


Entrevista publicada en Los+Mejores de Junio.

Concierto Solidario

Se trata de un concierto solidario para pagar una operación. Por lo que me he podido informar, parece ser que el que necesita nuestra ayuda es Guso (cantante de Likidillo Antifascista y miembro del colectivo Zapatilla Sound System) que tiene un problema de espalda, un problema de vértebras exáctamente.

El precio de la entrada son 10€, pero merece la pena por los grupos que van. Si fuese en circunstancias normales seguramente nos tacaría pagar bastante más, así que no os quejéis. Los grupo son Reincidentes, Boikot, King Putreak (grupo donde toca Kike Turrón) y Zinc.
Os dejo a continuación más información como lugar, horarios, como llegar...
LUGAR. - HANGAR- .
DIRECCIÓN.- C/Paseo de Talleres 20 posterior, Villaverde Alto.
Avd. Andalucía hasta rotonda Media Mark, torcer derecha y recto, pasar vía tren a derecha.
HORARIOS:
/22:30-23:10 ZINC
/23:30-24:10 KING PUTREAK
/24:20-01:20 BOIKOT
/01:35-02:35 REINCIDENTES


Y también el comunicado que han sacado:
Si estáis leyendo esto seguramente sepas quién es Guso (el de Madrid, el de Likidillo, Mob, Mordor Ruido y El Horror, La Guindalera, Zapatilla, etc, etc, etc...). Pues bien, está jodido. Lleva siete años sufriendo varias operaciones de espalda debido a una enfermedad, la espondilolistesis, un desplazamiento de una vértebra por malformación congénita.Hoy por hoy lleva casi dos años en los que su movilidad es poca y sufre un dolor continuo en la espalda y las piernas, y para soportarlo toma cantidad de medicamentos (opiáceos y morfina) que lo anulan y le impiden llevar una vida normal.Después de dos operaciones y montones de médicos, acupuntores y osteopatías, la luz al final del túnel pasa por una tercera operación aún más complicada.Hasta el momento todas las operaciones las ha cubierto el seguro, y las ultimas visitas medicas las hemos podido asumir económicamente. Esta vez hay que pagar la maravillosa cantidad de 18000 euros, pastón que la familia y él mismo no pueden asumir.Para conseguir ese montón de billetes hacemos un llamamiento a toda la gente, grupos, colectivos y amigos para que nos ayuden de una forma u otra, montando conciertos o vendiendo chapas, mandando pasta, lo que sea... Guso lo agradecerá eternamente.En Madrid vamos a empezar a hacer fiestas y conciertos, chapas, camisetas, etc... pero agradecerí¬amos la colaboración de cada uno de vosotras para afrontar esta situación. Muchas lo conocéis y lo único que queremos es que vuelva a hacernos reír y que pueda llevar una vida digna.Sin más, un saludo y un abrazo.


Para más información podéis escribir a likidillo@hotmail.com.Hemos abierto una cuenta en Caja Madrid. El número: 2038.2236.71.3000792119.

Salida Nula - Esto no es un juguete

Pedazo de disco que tenemos entre manos. Se puede decir que es Salida Nula de siempre, con su toque de cachondeo y esos ritmos que te invitan a bailar. Pero también podemos decir que son algo más. En este trabajo se nota a lo largo de sus catorce temas una mejora y un punto de madurez en cuanto a lo musical. Las letras también han tenido su evolución y podemos ver que son mucho más reivindicativas que de costumbre (y eso que ya se metían con todo el mundo).


“Intro” es una versión sobre un tema de la New York Ska Jazz Ensemble, muy cañero, y es sólo el preludio de lo que será el disco. “Sobrelkapó” habla del abuso policial y ha sido elegida como primer single y videoclip. En “Anikílalo” les acompaña Juankar (Boikot) en las voces y trata de un mundo desigual. “Acá en tu país” tiene un rollo muy Reggae y es la contestación a la mítica “Allá en tu país”. “Pepe Skaparate” invita a echarse un baile Ska en cualquier lado, fue compuesta por Joseba (Sugarless) que se marca también un canturreo. Y la caja tonta tampoco se libra porque en “Oí!” protestan enérgicamente contra este medio con las guitarras como protagonistas en gran parte de la canción. Tras otra fuerte protesta de la sociedad donde vivimos en “Preso polítiko”, viene “Ese pogo”, una de las más cañeras del disco, en gran parte por ese saxo que pide fiesta. “De paleto a maestro” es un original tema antitaurino. “Quien te llena” nos habla de la triste y cotidiana situación de la violencia de género, poniéndose en la piel del agresor. Para “Pringao”, Alfredo (Le Punk) presta su voz; el sonido del clarinete la hace algo singular y, al mismo tiempo, es una de las que más recuerda a los primeros discos. Después de “Mírate”, una reflexión sobre la anorexia, viene otra versión: la mítica “Nicaragua sandinista” de Kortatu. En “Bandido” músicos de Porretas, Yaxtabién, Ratones Koloraos, Doble Gota y Los Reconoces cantan al final de la canción y te dejan un inmejorable sabor de boca.En definitiva, un disco que mezcla una gran variedad de sonidos (Ska, Reggae, Rock, Punk...) para que salga este Rebeld-Ska tan particular. Estos chicos han conseguido un salto cualitativo y, por no darles todo el mérito a ellos (que no es poco), diré que el gran número de colaboraciones (más de veinte), sobre todo vientos y teclados, han tenido mucho que ver. Si se le añade una presentación impecable en ‘digipack’, muy cuidado y con mil detalles, se convierte en un disco que no te puede faltar.“Intro” es una versión sobre un tema de la New York Ska Jazz Ensemble, muy cañero, y es sólo el preludio de lo que será el disco. “Sobrelkapó” habla del abuso policial y ha sido elegida como primer single y videoclip. En “Anikílalo” les acompaña Juankar (Boikot) en las voces y trata de un mundo desigual. “Acá en tu país” tiene un rollo muy Reggae y es la contestación a la mítica “Allá en tu país”. “Pepe Skaparate” invita a echarse un baile Ska en cualquier lado, fue compuesta por Joseba (Sugarless) que se marca también un canturreo. Y la caja tonta tampoco se libra porque en “Oí!” protestan enérgicamente contra este medio con las guitarras como protagonistas en gran parte de la canción. Tras otra fuerte protesta de la sociedad donde vivimos en “Preso polítiko”, viene “Ese pogo”, una de las más cañeras del disco, en gran parte por ese saxo que pide fiesta. “De paleto a maestro” es un original tema antitaurino. “Quien te llena” nos habla de la triste y cotidiana situación de la violencia de género, poniéndose en la piel del agresor. Para “Pringao”, Alfredo (Le Punk) presta su voz; el sonido del clarinete la hace algo singular y, al mismo tiempo, es una de las que más recuerda a los primeros discos. Después de “Mírate”, una reflexión sobre la anorexia, viene otra versión: la mítica “Nicaragua sandinista” de Kortatu. En “Bandido” músicos de Porretas, Yaxtabién, Ratones Koloraos, Doble Gota y Los Reconoces cantan al final de la canción y te dejan un inmejorable sabor de boca.


En definitiva, un disco que mezcla una gran variedad de sonidos (Ska, Reggae, Rock, Punk...) para que salga este Rebeld-Ska tan particular. Estos chicos han conseguido un salto cualitativo y, por no darles todo el mérito a ellos (que no es poco), diré que el gran número de colaboraciones (más de veinte), sobre todo vientos y teclados, han tenido mucho que ver. Si se le añade una presentación impecable en ‘digipack’, muy cuidado y con mil detalles, se convierte en un disco que no te puede faltar.

Karaoke Excalibur

La famosa discoteka Excalibur Metal (Vallekas) ofrece una nueva forma de pasarlo bien los jueves. ¡Han puesto un karaoke! Podremos elegir entre canciones Heavys y de Hard Rock (entre otras). A partir del jueves 22 de junio y todos los jueves en adelante desde las 10 de la noche nos podremos pasar a berrear y reirnos un poco de la gente que se atreva a subir a cantar.


Nos preguntamos si la peña del excalibur regalará consumiciones (o nos harán descuento) para que la gente se anime porque, con unas cuantas cervezas encima, uno pierde el sentido del ridículo y dejamos salir al sinvergüenza que llevamos dentro. Desde luego, desde aquí les animamos a que lo hagan.


Supongo que ahora en verano, nos pasaremos algún jueves por allí, a ver como se lo han montado. Si tenemos un poco de suerte, seguro que podemos ver a algún músico demostrándonos a los demás como se hace.

Para los que todavía no conocéis el bar:

Discoteca Excalibur
C/ Sanz Raso, 19-21. (Vallekas)
Nueva Numancia y Portazgo

El portero de las puertas, los siniestros y las rajas


Y como lo prometido es deuda, ahí va el primer relato de Kike Turrón. Es uno de mis favoritos. Sin desperdicio.
Mi fuente de ingresos cuando llegaba el verano era un puesto de portero. Aquello era una tabla de salvación que me permitía flotar monetariamente durante el resto del año. Eso me daba para comprar las playeras que se salían del presupuesto familiar, revistas, una piscina o un cine (si me hacía), mis discos, algunos libros, regalos a comprar en los cumpleaños de mis hermanos... poca hostia en resumen, porque entonces todavía vivía en casa de los viejos y aún no me drogaba de forma alguna, por lo que mis gastos no eran nada despampanantes ni muchos menos diarios. Había quien al terminar el curso se metía a socorrista o quienes cuidaban críos, repartían pizzas o atendían en el negocio familiar, otros tenían sopa boba por la cara. Yo portero. Me tiraba dos meses o más vigilando un parking en la calle Orense de lunes a viernes y de ocho a tres, así cinco años. Pagaban bien y yo aún no era mayor de edad.

En el parking aquel tenía mi garita, cuatro metros cuadrados provistos de una mesa de madera típica de oficina, un panel con botones y lucecitas incrustado en la pared que jamás supe para qué servía, un radiador y una silla. Sentado veía la rampa de entrada por una ventana. Todo estaba sucio y viejo, todo impregnado de la mierda que producían los motores de los vehículos que allí aparcaban. Siempre era la misma peña la que cada mañana aparecía frente a mis narices con su coche, porque el aparcamiento era el de un edificio situado justo encima, doce plantas de oficinas. También aparcaba el personal de la agencia bancaria anexa al edificio. Desde dentro de la garita les hacía un gesto de bienvenida levantado la mano, estilo papa. Me lo devolvían. Esa era mi misión.

Era joven cuando empecé en este excelente oficio, portero: quince años o menos. Me llevaba a la garita mi casete y un buen montón de cintas, libros para leer y algo para estudiar, pues seguro que me habían cateado algo ese verano. En el lote de mis cosillas incluía un rollo de papel por si acaso e insecticida para las cucarachas. Aun provisto de semejante equipo, el tiempo pasaba lento en aquella caseta. Sólo lo podía matar subiendo arriba de la rampa y viendo pasar a cientos de yuppis con sus carteras y sus trajes de verano, engominados y mecánicos, siempre tensos, siempre frescos. Alguna vez, presionado por el transcurso de las semanas, en las que repito, no sucedía nada, me aventuraba y me piraba veinte minutos al Vips que había justo enfrente; allí miraba las revistas de música, los libros de fotos y carteles y todo en general, tratando de hacer mi jornada un poco más entretenida. Nada. Me afanaba en retrasar todas mis obligaciones, que la verdad, eran muy pocas: barrer la rampa de entrada, el rato del bocata, salir a por una lata al super, la cagada mañanera... trataba de retrasarlo todo para que se me juntasen quehaceres pero nada, chico. Esos meses escuché muchísima música, leí bastante y empecé a escribir.

Pasaban los veranos y yo tan contento, así hasta que el que estaba todo el año empleado en aquel puesto me sugirió cómo sacarme un dinero extra y a la par matar el aburrimiento. Él lo hacía y funcionaba. Se trataba simplemente de lavar coches en el mismo aparcamiento, de strangis, porque al presidente de aquella comunidad de oficinas no le parecía buena idea aquello de guarrear su parking privado y por eso había que hacerlo a sus espaldas. No problema, porque yo curraba en verano y ningún presidente curra en verano y mucho menos se aparece por un parking subterráneo, ni siquiera el de la comunidad de vecinos. Me monté mi escenario en un rincón de la primera planta, la única condición era que la esquina elegida tuviese una rejilla de desagüe cerca. El portero oficial me había comentado que sobre todo no había que cantearse con el charco de agua, que se podían hacer goteras, que se podía enterar el presidente.

Desde esa esquina veía perfectamente quién entraba o quién iba a salir, estaba relativamente cerca de la garita. Me hice con un par de cubos de plástico, un cepillo, un poco de detergente y apañado el negocio. La peña me entró por propia inercia. Me dejaban el coche por aquella zona del garaje, me daban las llaves y al terminar su jornada de trabajo me soltaban cien duros como mínimo. Limpio, lo que es limpio, el coche no quedaba, ¡ya me dirás, con dos cubos de agua que usaba para cada tres coches!, pero la verdad es que tampoco los traían muy sucios. Era peña con pasta, con cochazos caros que dormían en garajes. ¿Os acordáis del Duque de Cádiz? Bien, para el que no: era un personaje aristocrático (algo de Borbón corría por sus venas) que se mató hace mazo de años esquiando. El tío no vio una cuerda que había en medio de la pista y se decapitó cuando bajaba emocionado y follado sobre sus tablas. Qué muerte más tonta. Yo le limpiaba el coche al tipo aquel, un estirado de tres al cuarto que jamás me dio una peseta más de las quinientas establecidas. Tenía un cochazo de la hostia, siempre brillante, y en el asiento de atrás el patán llevaba las revistas del corazón en que salía, que era en casi todas. Pasar mi gamuza negra por su impoluto salpicadero era perder el tiempo y arruinar su tapicería. Vi la noticia de su muerte un tiempo después en el papel cuché y me despedí de aquel cliente, de aquel cochazo y de aquellos cien duros.

La gente me dejaba los carros y las llaves y yo tenía que ir moviéndolos, sacándolos del lugar donde los lavaba al concluir para seguir de este modo con la faena. Las horas de curro se escurrían como el agua negruzca que resbalaba de los coches camino a la alcantarilla. Los empujaba hasta una u otra plaza libre y traía el siguiente. Muchos estaban de vacaciones y sus espacios para aparcar vacíos, rara vez los tenía que arrancar, me bastaba con quitar el freno de mano y empujar: nunca tocaba el contacto. Un verano de aquellos, ya con dieciocho y con carné de conducir (recién cumplidos ambos) la cagué por completo. Fue una mañana que me dejaron pocos coches, cosa rara; iba despachándolos a mi ritmo, pensando en la guita que me sacaría por éste o aquel lavado, haciendo el cuento de la lechera con las propinas que me caerían, frota que te frota mientras tanto. Pero se acabó el curro antes de las once y me empecé a aburrir, cosa que yo no sé hacer muy bien. A cada larguísimo minuto la garita se hacía más y más pequeña. Arriba de la rampa comprobé que los ejecutivos seguían yendo y viniendo con sus carteras, haciendo de esta zona de la ciudad un hormiguero. Abajo sonaba Bob Marley en mi caseto, el bocata esperaba mi hambre y los tres juegos de llaves de los coches que había lavado me miraban muy brillantes desde la mesa. Sabía que me querían decir no me toques... pero entendí cógeme. Eso me pasa por hablar con llaves.

Al tener carné recién sacado mis ganas de tomar experiencia al volante eran locas, y al llevar años ya en aquel empleo mi falta de respeto por todo lo que allí tenía había decrecido hasta el suelo, hasta el sótano. Arranqué uno de aquellos autos y pisé el acelerador para hacerlo rugir. Me agarré al volante, metí primera y anduve unos pocos metros de garaje. Suave, el cabrón. Los años en aquel empleo y el constante nada que hacer me habían permitido controlar los horarios de casi toda la peña; campaba a mis anchas por aquel garaje siempre iluminado por la luz blanca que proporcionaban los cientos de fluorescentes que colgaban del techo. Devolví aquel Mercedes a su sitio y me encaminé al Opel plateado, mucho más moderno. Un puto lingote de plata. Punto muerto, arrancar y primera. Con éste metí hasta segunda por la recta del garaje. Paré frente a la pared y disparé dos ráfagas de luz como si fuesen rayos láser. Metí marcha atrás hasta devolverlo a su posición original. Antes de pararlo lo rugí a fondo y me entretuve un rato con las modernidades de aquel modelo; tenía botones para aburrir: para el asiento, las ventanas... también moví los retrovisores con una palanquita que accionó un motorcillo, y no me preguntes por qué porque eso lo tiene que responder la poco oportuna inexperiencia, pero solté el embrague sin haber sacado la velocidad, que era la reversa... y que me lanzó el coche contra la pared que le esperaba justo detrás, a menos de un metro. Sonido seco y rápido. Los accidentes de coche suenan así, secos y rápidos. El coche se caló y un montón de lucecitas rojas se encendieron en el cuadro de mandos del aerodinámico salpicadero. Respiré profundo, me agobió el silencio que había, sabía que estaba pálido y que la había cagado. Cuando salen muchas lucecitas en el salpicadero chungo. Estaba aprendiendo muchas cosas de golpe. ¿Quién me mandaría incordiar? Pero si no era necesario desaparcarlo, ¿por qué lo hice? Tarde, majete, muy tarde, me dije finalmente.

Lo arranqué nuevamente asegurándome esta vez de ponerlo en punto muerto. Metí primera y paré unos centímetros más adelante. El carro tenía la parte trasera hecha un verdadero Cristo, en el suelo yacían los cachitos de faro. La aerodinámica forma trasera se había transformado en chapa arrugada con islitas de pintura. Si tocaba algunas se caían. Cerré la puerta del auto y me metí en la garita con Bob Marley, que cantaba "could you be love". Tenía mucho calor, seguro que la cara colorá.

Poco tenía que pensar, la verdad, pero le di vueltas al asunto hasta que llegó la hora de pirarme. Esa era la hora de subirle las llaves al menda que me había entregado el Opel plateado para que se lo dejase reluciente. Al verlo en su despacho le conté lo sucedido, quiero decir más o menos, o sea, que le mentí: le dije que al aparcar su coche tras lavarlo... pues que se me había estrellado, que no le había pillado el punto al embrague, que había perdido el control. Aquel tipo, otro ejecutivo más dentro de aquel hormiguero, sin quitarse la sonrisa de la cara me dijo: no pasa nada, lo pagará el seguro; ¿ha sido mucho? ¿ha sido atrás? mejor, toma. Y me soltó casi un talego y un valiosísimo no te preocupes chaval, que ésos sean los problemas. Me enamoré de esa frase desde aquel día.

Yo terminé siendo el sustituto oficial para los porteros de aquel edificio, menos para el que estaba en la portería en horario de oficina, de seis de la mañana a nueve de la noche. A ese le sustituía su hijo. Tras ese turno que yo no cubría por estar metido en la garita del garaje llegaba el de la noche, que sí me curraba yo. También me hice los domingos, en esos casos entrabas el sábado a las cuatro de la tarde y salías el lunes a las seis de la mañana. En esa modalidad me llevaba una tele portátil, además del casete, los libros, etc, etc. La portería era enorme, de ésas con un horrible mural funcional de bronce cubriendo una pared. Lo demás era mármol brillante, entre beige y blanco con algún toque gris, sin distintivo alguno, piedra muerta. Tenía aire acondicionado potente el portal, una mesita central de cristal con más piedras y plantas muertas en el centro, tres sillones grandes y cómodos donde dormía a pierna suelta. Me llevaba una sabanita para no tener que oler el culo a los ejecutivos que allí esperaban a otros ejecutivos para acudir a reuniones con más ejecutivos.

Desde fuera del edificio no se me veía nada, lo había comprobado yo mismo quitando mucha luz dentro y poniendo las de fuera, así todo quedaba resuelto: por mucho que alguien pegase su napia al vidrio blindado jamás podría verme. Alguna noche, yonkis y putas se habían cobijado en el rellano del portal del edificio para hacer sus cosas, ya sabes cómo es la zona de Orense por la noche, con Capitán Haya a la vuelta de la esquina. Les veía su ritual tranquilamente. La seguridad me la daban los gruesos cristales de la doble puerta que hacían de portón del edificio.

Un año que trabajé en ese puesto tenía moza: Marisa, mi novia del instituto. Era lo que se dice una pija convencida. Bajita, empollona, conjuntaba los colores de sus ropas con el calzado y complementos; además gastaba un deje de redicha en su hablar. La quería y por ella fui pijo una temporada. Era la única niña de la familia, la pequeña de tres hermanos. Los padres eran cuidadosos con la educación de su niña: los hábitos y las compañías no podían ser secretos, lo mismo hasta confiaban sus progenitores en que fuese aún virgen, ¡con dieciséis años! Una vez me contó que a su hermano, una noche que había llegado tarde a casa, la vieja le llenó la colcha de monedas, de manera que cuando el chaval tuvo que abrir la cama para acostarse cuidadosamente en la oscuridad para no molestar, algo torpe por llegar de fiesta, se sorprendió con una imparable ruidera de monedas que se precipitaban al suelo y que desvelaron al resto de la familia. La madre se levantó entonces y le cantó las cuarenta al chaval por llegar a esas horas, claro. Me sorprendió tanto carácter por parte de la madre, con tan mala idea, la verdad. Me asustaba un poco.

Marisa y yo follábamos como locos a la mínima de cambio. Era mi primera novia y aquello fue todo un descubrimiento. Bendita esa edad que se tiene cuando uno va al instituto, esa en la que estás permanentemente salido, mucho antes de conocer la bodega, los futbolines y los canutos... lo hacíamos en el parque, cuando quedábamos a estudiar, en su trastero, magreos en probadores, tocamientos en la piscina, morreos en la parada del bus, más magreos en el portal... dedos que se deslizan siempre encontrando algo interesante, mojado o abultado. Eso no era todo el día, no creáis, pero sí se daba con fruición en alternativas y lúbricas épocas.

Un fin de semana de ésos que me tocaba trabajar Marisa decidió acompañarme algunas horas. Cuando llegó a la mañana le enseñé el patrimonio a mi cargo. Imagino que jugábamos a ser mayores, yo con mi trabajo desde luego: poder comer juntos, tener un sitio nuestro y sólo nuestro por algunas horas... No había nadie en todo el edificio y yo tenía, como debe tener todo buen portero, las llaves de todas las puertas. Bajamos a la garita del parking, nos asomamos por algunas plantas, le mostré dónde hacía mis fotocopias clandestinas, dónde compraba las coca colas, dónde se podían hurtar bolígrafos y folios... incluso la subí a la azotea, desde donde se divisaba todo Madrid, ese esperpéntico y tremendo campo de ventanitas.

Cruzamos luego al Vips a comprar algunas bebidas. Comimos mirando la tele portátil que me hacía compañía en mis horas solitarias, allí, en el amplio portal, hablando, riéndonos, y trilirí y tralará, hasta que nuestro termostato sexual se despertó. Ya había tardado. Subimos a la azotea automáticamente, en el ascensor comenzamos a incordiarnos. Ya sobre la gravilla de la azotea empezamos de verdad, daba gusto ver el cielo tan alto, sin embargo, por corte al exhibicionismo, o por la incomodidad de las piedritas aquellas o por el sol que atoraba, nos fuimos metiendo al rellano de la escalera sin detenernos en nuestros progresos. Decisión suya. Nuestras ropas quedaron expuestas en aquel empedrado y nosotros retozamos casi en bolas por el frescor del mármol del descansillo de la planta once, la última, ajustándonos a los escalones, follando en aquel descansillo por el que a diario sólo entraban y salían ejecutivos trajeados. Ahora entraba y salía otra cosa.

Recogí la ropa de la azotea porque a ella le dio vergüenza salir después de hacerlo.

A la tarde nos compramos un paquete de Fortuna a medias, cosa que jamás habíamos hecho.
Insisto en que nos sentimos un poco adultos, y quién sabe si por eso nos metimos medio a golpe de caladas enamoradizas, de ésas donde el humo apenas llega a los pulmones, que nos ponen salidos los morritos. Cenamos y se piró la chavala, no fuese a ser que su madre la jugase alguna revancha por su horario. Mejor dejarla tener su fe en lo de la virginidad de su hija, por ahora.

Dormí como un querubín en aquel sillón con olor a culo rancio de ejecutivo trajeado.

La faena siguió en aquella portería otro año más. Esa temporada pasó que alguien se me coló por la puerta del parking. Me sorprendió, o más bien asustó, cuando apareció por el portal. Había subido por la escalera del parking sin tenerle yo que abrir ninguna cerradura, una posibilidad que yo desconocía totalmente. Hasta entonces había entendido que todo el que quería entrar en ese edificio había de llamar a mi puerta, la que yo vigilaba. Así había sido hasta entonces.

Era una hora prudencial cuando llegó aquel tipo y yo, sencillamente, estaba viendo la tele, sentado en mi sillón, a mi bolilla. Le di los buenos días y me los devolvió, después me pidió las llaves de su oficina y se las di. Pasadas varias horas apareció de nuevo, me dijo adiós, dejó las llaves en el mostrador y bajó al parking.

Al día siguiente le comenté la movidilla al encargado que me sustituía, al conserje principal. Lo hice en cuando asomó su pálida jeta a las siete de la mañana del lunes. Tras escuchar mi parte atentamente me dijo que mejor, que así ni me molestaban llamando a la puerta, que algunos tenían tarjeta de entrada al parking, pero que "no hay miedo chaval, desde hace tres años no hay problema, porque aquí" y me señaló una esquina en el techo, cerca de la puerta que daba de la escalera al parking, "y arriba en la puerta de la azotea" me contó señalando con el dedo al techo, "hay cámaras, por si alguien trata de entrar".

Me dejó helado con el descubrimiento de la seguridad del edificio. Cuando eché mentalmente las cuentas que me proporcionó el conserje principal, quedó claro que me habían rodado en plena faena hacía un año, pues ese rellano de la azotea era el que había sido nuestro lúbrico colchón aquel sábado de agosto. No le quise preguntar quién cojones contemplaba lo que rodaban esas cámaras ni quise contarle a Marisa, que ya no era mi novia para ésas, nada de aquello.

La modernidad llegaba poco a poco a aquella finca de la calle Orense: puertas automáticas, circuitos cerrados de televisión, tarjetas con códigos secretos, sensores de alarma... pronto se eliminó la misión del portero y a mí me dejaron de llamar para las sustituciones.

Sé que en aquellos años internet aún no estaba en boga, pero también pensaba que allí no había cámaras; por eso, si me veis por ahí, follando en la Web, por favor, no se lo enseñéis a la madre de Marisa, que esa se las gastaba en serio con los temas de su niña. Gracias por la discreción.
Kike Turrón.


Recordad que podéis pillar el libro completo por tan solo 5 euros mandando un e-mail a:
kiketurron@terra.es. Merece la pena.

Viktimas del Jäus

El otro día estuve en un concierto de Viktimas del Jäus. Es un nuevo grupo formado por peña de Doble Gota, Matando Gratix y Salida Nula. Es increible como se lo montaron. Solo llevaban dos bolos y me dejaron con la boca abierta.

Se celebró en el Bar Stones, un bar en vallekas que lleva dos años abierto. Está dedicado en gran parte(como su nombre indica) a los Rolling. Para encontrarlo, pasaros por Carlos Solé 54 o seguid la lengua. Es un bar muy completo. Tiene una terracita muy agradable para los días más calurosos, buena música, precios aceptables, ponen comida, tienes mesas para sentarte en el interior, una buena barra y un escenario pequeñito donde hacer conciertos. Vamos, que solo le faltan las strippers para que tenga de todo.

El caso es que me invito Sergio (Salida Nula) para que fuese a verles. Después de unos teloneros que también me gustaron mucho (y que por desgracia no recuerdo como se llamaban), saltaron ellos al escenario sin apenas pausa entre los dos grupos. 10 canciones acojonantes. Letras reivindicativas (violencia de género, abuso policial, inmigración...) y alguna versión. Pero al mismo tiempo consiguieron que fuesen canciones que se quedan fácilmente en la cabeza. El público, de todas las edades, estaba encantado con la actuación, y yo salí tremendamente satisfecho. Saben como conectar con la gente en directo, y eso, para un grupo que está empezando es una cosa fundamental. Se lo están montando que te cagas. Me han comentado que seguramente ahora empiecen a presentarse a concursos así que seguro que les podemos ver en un huevo de sitios y sin gastarnos mucha pasta. Si alguien tiene la oportunidad de verles, que no dude en hacerlo. Reconozco que puede dar un poco de pereza ir a ver a alguien de quien no te sabes las canciones pero, en este caso, no importa. Vais a disfrutar. Por cierto Sergio, gracias por la birra.

Kike Turrón en Rockciando

¡Como lo véis! Kike Turrón, escritor y músico (entre otras cosas) va a colaborar en la página con relatos de los suyos. Intentaremos poner un relato suyo cada mes, así os da tiempo a echarle de menos.


Estad atentos porque ya tenemos algún texto inédito que publicaremos más adelante.
Para ir abriendo boca, os dejo la hoja de promo de su libro escrita nada menos que por Kutxi Romero (cantante de Marea).


Decía Rulfo que hay que escribir con el hacha. Siempre me gustó aplicarles esa hermosa disertación a los autores que me gustan. Todos ellos, tal que el autor que nos ocupa, así escribían: Bukowski, Miller, Thompson, Fante,
Burroughs. Con el hacha, con el corazón y en muchos casos con la punta del cacharro. La absoluta totalidad de ellos, aparte de el ser los verdaderos exponentes de la literatura del pasado siglo, tienen en común algo que es lo único que los diferencia de Kike Turrón: están muertos. Kike está tan vivo como lo está su libro. Tan vivo que lo pone a uno nervioso. Tan vivo que da envidia. Envida cochina. Envidia porque, los escritores de hoy en día, a pesar de respirar, que parece ser el único requisito para verificar la vitalidad de una persona, estamos tan muertos cómo nuestras máquinas de escribir, y por supuesto, muchísimo más muertos que los autores que antes os citaba. Servirá al lector la lectura de estos relatos para conocerse más que para conocer a Kike Turrón. Me explico. Si después de leerlos sientes qué todavía se pueden ver tus huellas en el barro, si todavía puedes oler tu propio humo, si logras recordar el sabor de la boca de tu primer beso, si no logras diferenciar la resaca del dolor de cabeza, si logras tener fantasías sexuales con la enfermera de tu consultorio, si todavía te duele el corazón al recordar viejos amores, si piensas en la canción que quieres que pongan en tu entierro, si las lágrimas se te van de las manos al recordar a los amigos muertos... en definitiva, si después de leer éste libro tienes ganas de resucitar, entonces sabrás, sin haberlo visto nunca, qué Turrón es y será tu compadre de por vida. Si no es así entonces sabrás donde tienes un nuevo y acérrimo enemigo.

Así que después de leer ésta fabulosa colección de relatos, le queda a uno la sensación de que algo en la literatura está cambiando. Le queda a uno la sensación de que ya era hora de honrar al asfalto como se lo merece, derrumbando el tópico de escritura barriobajera, chabacana y quinceañera que tanto abunda en éste país de analfabetos, desmemoriados y hartos de pan duro. En éste país sin proletariado. Pero sobre todo es el momento de pisotear a los dinosaurios y a los Dioses y arrastrar sus cadáveres por el suelo lleno de cristales de un bar en el que acaban de tocar los King Putreak . Es el momento de apagarles la bombilla a las polillas orgullosas y altivas que todavía pululan por el mundo de las letras. Es el momento de llegar al folio de empalmada y sodomizarlo con vaselina, consentimiento y respeto. Es el momento de Kike, escribiendo como un funámbulista de las aceras. Escribiendo desde el lado izquierdo, que es el del corazón, y con la zurda, aunque la letra salga torcida. Y mientras, con la diestra, una paja. Así que aquí se queda la reja abierta para que pase usted, Señora Literatura, a la jaula de las fieras del Turrones. Se va a cagar.

Kutxi Romero.
6 – I - 2006.


Si os interesa adquirir el libro, sabed que sale bastante económico, tan solo 5€ (gastos de envío incluidos). Solo tenéis que escribir un e-mail a
kiketurron@terra.es

Sub-Way

Es cojonudo que bares donde ponen buena música proliferen y no sean exclusivos de los barrios más emblemáticos como vallekas, tribunal o argüelles. O tal vez, lo que pasa es que Hortaleza se está poniendo en el sitio que se merece. Tenemos las mejores fiestas de Madrid y somos un barrio de rockeros. Nosotros ya lo sabíamos, pero va siendo hora de que se enteren los demás.

Han abierto un bar nuevo. El Sub-Way. No es muy grande (más bien pequeño) y con mucha luz para mi gusto pero es muy agradable. Tiene una barra más que aceptable, algunas mesas para poder tomar algo sentado, dardos, buen servicio y buenos precios. Para que os hagáis una idea, los tercios están a 2.5€ y hay una interesante oferta que consiste en un mini de cerveza o calimotxo y una ración de bravas o ali-oli por 5€. Abren hasta las dos y media de la madrugada pero si hay ambiente, os podréis quedar hasta más tarde. No vayais un lunes, porque lo encontraréis cerrado.

La dirección exacta es c/Mentrida nº4. justo enfrente de unas oficinas de correos. El metro más cercano, Esperanza.

Lo que le falta a Hortaleza es que se forme una zona con varios bares juntos. Tenemos La Prensa y otros bares no muy lejos, algunos locales pijos, un huevo de irlandeses y terrazas... pero sigue faltando ese puntito, que todo esté más junto y que haya que caminar menos de un sitio a otro.

Hasta que consigamos esto, nos podemos seguir pasando a brindar con unas cervezas por el Sub-Way.

Ortigueira 2006

Aprovecho para colgar una noticia de última hora:
Ya tenemos plan para el verano. Los días 6,7,8 y 9 de julio se celebra el festival de Ortigueira (A Coruña). El caso es que tenemos un camping gratuito de la leche, la playa justo al lado y encima es en galicia. No tanto calor como en otros sitios y además música gratis (y setas pagando).

De momento vamos Gelo, Dani, Rodri y yo. Si se apunta alguien más que lo diga. Para nosotros 4 tenemos tienda, coche y sacos. Si se apunta alguien más nos tendríamos que organizar. Es un viaje económico. Tendremos que poner para gasolina (cuantos más vayamos x coche mejor) y una vez allí comprar bebida y comida (el camping tiene para hacer barbacoas, así que podemos sobrevivir con algo más que latas de conservas).

En principio saldríamos el día 6 a primera hora para llegar pronto y poder aparcar cerca. Nos volveríamos el 9 a media mañana para no pillar el atasco.

Os dejo mi movil: 660275981 y mi dirección de correo-e:marco_vara@hotmail.com por si quereis algo. Para consultar cualquier cosa sobre el festival: www.festivaldeortigueira.com

Lendakaris Muertos

Ayer me reuní con dos miembros de este grupo de punk. Son de Pamplona y un grupo "comercial y de centro", jeje. La verdad es que como la mayoría de la gente, me esperaba otra cosa. No les conocía físicamente y me llevé una sorpresa. Ni crestas, ni camisetas rotas pero se les notaba el punk en el alma.

Para poneros en antecedentes, sacaron una maqueta, que la vendieron por Navarra por 2€. La primera edición de 500 copias se vendieron todas y de la segunda con 300 copias también. Pronto Gor se interesó por ellos y grabaron en 2005 su primer disco con más de 20 canciones, muchas de ellas las que salían en la maketa. Conciertos y más conciertos y un año después, el segundo trabajo con 16 canciones de la mima índole que en los trabajos anteriores.

Hasta aquí parece todo normal pero, lo que no es normal son algunas cosas que les pasan. Un sector minoritario del público más radical, les echa en cara que hayan fichado por una discográfica (a pesar de no ser multinacional). Les han llegado a tirar botellas e incluso esperarle una panda de red-skins a la salida de un concierto. ¿Pero la gente se ha vuelto todavía más loca o qué? Es que ya no atacan a sus enemigos, sino a la gente más cercana que piensa casi igual que ellos...

A los lendakaris, desearles mucha suerte porque se la merecen. Han hecho un nuevo disco cojonudo. A los demás, recomendaros que si os gusta el punk os lo pilleis como sea. Y si no os gusta el punk, conseguid algo de este grupo y lo mismo os empieza a gustar.

Ladrones por ley

En el último ejercicio, la SGAE ha ingresado 318,8 millones de euros, un 6% más que el anterior . Es, otro año más , el récord absoluto de esta entidad de gestión de derechos de autor.

Y luego nos imponene cánones absurdos e ilegales, que atentan contra los derechos de los consumidores. Pero tal es la "crisis" y el afán enriquecedor de estos... "señores" que también nos quieren poner cánones en reproductores, grabadoras y otros soportes.

¿Qué coño les pasa? ¿Cómo el gobierno puede siquiera plantearse nuevas medidas tras ver estos resultados? Estamos hasta los güevos de tener que mantener al Ramoncín de los cojones y otros tantos, que no paran de ROBARNOS. Y solo para que puedan llenar sus bolsillos, seguir viviendo del cuento.

Por cosas como esta, me dan más ganas de piratear. Pero no por joder (que también), sino por ejercer mi derecho. No hablo de copias privadas o sin ánimo de lucro (que la ley estipula que eso no es piratear) sino de pirateo en toda regla. Al pagar el canon, estás comprando tu derecho a usar ese cd en grabar música, o ¿qué pretenden, qué paguemos los derechos de autor dos veces? Pues parece que sí, es la nueva forma de robar, la nueva moda de llamarnos a todos gilipollas y lo peor de todo, amparados por la ley.