Sin duda alguna, uno de los locales más típicos de la noche madrileña. En pleno centro de la capital, en la popular Malasaña, encontramos el Rey Lagarto. El bar toma su nombre de The Lizard King, pseudónimo con el que firmaba Jim Morrison (The Doors).
Como cualquier bareto clásico, es uno de los lugares de encuentro favoritos para comenzar fuerte la noche con un mini de cerveza y disfrutando del mejor rock internacional y nacional. Buen rock de todo tipo, sin radicalidades.
Nada más entrar, el local te envuelve bajo una tenue luz, dando paso desde la entrada a una barra larga que nos dirige a la pista situada en el fondo del local.

El ambiente es, en general, muy bueno, pero casi siempre se llena hasta rebosar. Este es, a mi parecer, el único punto negativo. Sus dimensiones no son muy amplias, y gracias a sus precios más que razonables, la calidad musical que ofrecen y el buen ambiente, suele ser un local que cuelga el aforo completo con gran facilidad. Los viernes y sábados se pone hasta arriba en un abrir y cerrar de ojos, de modo que pedir tu consumición o lograr ir al baño pueden convertirse en una verdadera odisea.
Por ello, desde aquí, os aconsejo pasar pronto y pillar un buen sitio para poder disfrutar a gusto cuando comience la oleada de gente que se suele dejar ver por allí. Y si lo que queremos es disfrutar de lo mejor de este local con menos agobios, lo más recomendable es acudir un jueves noche, ya que es bastante más tranquilo.
Como ya hemos comentado, los precios son bastante buenos y se puede tomar un mini de cerveza sin tener que pagar los altos precios que se estilan en otros bares de la zona, aunque si hablamos de copas el presupuesto sube algo más.
Cierra pronto, como la mayoría de los bares de tribunal (hasta las 3.00 aprox.), por lo que no nos podrá servir de refugio a altas horas de la madrugada, pero es un ideal para comenzar la noche, celebrar un cumpleaños, una despedida o lo que se le ocurra a cada uno.
Lo único que está claro es que si tantas personas se reúnen cada fin de semana en este lugar, casi como si de un local de culto se tratase, es porque se trata de un garito excepcional. Así es el Rey Lagarto, otro de los míticos y más conocidos baretos de Malasaña. Todo un Rey de las calles madrileñas.
Calle de la Palma, 14
Por Amnixiel





